
Será porque ha hecho mucho frío. Será porque mis defensas están bajo mínimos. Será porque llevo demasiados días comiendo poco, durmiendo nada, trabajando mucho, pensando demasiado...
Fiebre, dolor de garganta, la espalda hecha trizas, las piernas como si fuesen de algodón, los brazos de trapo.
No me gusta estar enferma. Me hace sentir especialmente vulnerable, me lleno de mimos, tiemblo como un gato perdido entre la lluvia y mi yo y mi alma, sobre todo mi alma piden a gritos que los cuiden.
Pienso en que ahí reside la magia. Justo ahí. En el cuidado.
En cuidar a quien te quiere, en cuidar a quien tú quieres. En cuidar a quien te cuida. En no maltratar nunca, jamás, la fragilidad...
Estoy enferma, me siento enferma. No se si me duele más el corazón o el cuerpo. No se si lo uno es consecuencia de lo otro.
Y espero como una niña pequeña que nada entre sábanas blancas de algodón a quien cuide de mis sueños. Que vele por mis ojos, que me abra los caminos, que me regale palabras. Que proteja mis labios y mi risa.
Y pienso, creo, quiero, deseo, necesito que la fragilidad de hoy se convierta en la fortaleza de mañana...
Cuida de mis labios,
Cuida de mi risa.
Llévame en tus brazos,
Llévame sin prisa.
No maltrates nunca mi fragilidad,
Pisaré la tierra que tú pisas.
Cuida de mis manos,
Cuida de mis dedos.
Dame la caricia,
Que descansa en ellos.
No maltrates nunca mi fragilidad,
Yo seré la imagen de tu espejo.
Cuida de mis sueños,
Cuida de mi vida.
Cuida a quién te quiere,
Cuida a quién te cuida.
No maltrates nunca mi fragilidad,
Yo seré el abrazo que te alivia.
Cuida de mis ojos,
Cuida de mi cara.
Abre los caminos,
Dame las palabras.
No maltrates nunca mi fragilidad,
Soy la fortaleza de mañana.
PEDRO GUERRA & JORGE DREXLER/ CUIDAME




